Anunciantes

logocorafi200p.jpg
Sábado, 19 de Noviembre de 2011 18:03

Una Cita con el Destino - El 10 de Octubre 1953.

por  Bernardo Carriedo Saenz
Vota este artículo
(1 Voto)

Han ocurrido dos accidentes aéreos, que prendieron un listón de luto en la prensa nacional. El primero ocurrió en el Pico del Fraile-en el Popo-y en el murieron los cuerpos, más no el espíritu, de los compañeros Paco Mayo fundador de la dinastía de reporteros gráficos del mismo apellido y Luis Bouchot Focil, joven reportero de limpia trayectoria.

 

 

Hace 58 años sufrimos otra irreparable perdida, cuando Carlos Septien García, Carlos Violante y Francisco P. Carriedo iban con la esperanza de informar a México y al mundo, de nuestras relaciones de amistad con Estados Unidos.

Quisieron ser testigos de un acontecimiento histórico, lo que el destino inexorable impidió. A la distancia de 58 años podemos repetir la frases del final de “ Ariel” de José Enrique Rodo: “Mientras la muchedumbre pasa yo observo que en tanto ella no mira al cielo, el cielo la mira.

Sobre su masa indiferente y oscura, como tierra en el surco algo desciende de lo alto. La vibración de las estrellas, me parece el movimiento de las manos de  un sembrador”.

Y a si fueron ellos sembradores de ideales, de esperanzas, de fe en los destinos de México.

 


UNA CITA CON EL DESTINO

A LA MEMORIA DE FRNCISCO P. CARRIEDO.

POR: HIILDA PINO

Hace tres años, cuando salíamos a la inauguración de  la Presa Falcón, no nos imaginamos nunca que el destino ya tenia señaladas a las victimas, entre, entre ellas los “mejores periodistas de México” frase que en su asombro dejo escapar el fabuloso Carlos Denegrí cuando a un no se sabia o no se quería creer la trágica muerte de los colegas.

A la ida en los coches del tren entre bromas y risas, los comentarios y chascarrillos fueron temas del viaje. Cuando conocí a Francisco Carriedo me dio la impresión que era un periodista nato. Andaba tras de la noticia. Llenó de vida y optimismo iba y venia de un lado a otro, indagando, escribiendo, hablando siempre. Recuerdo que me llamo la atención que no quería sujetarse a la orden del protocolo. ¿ Por que , un periodista va estar de brazos cruzados cuando estén hablando los dos Presidentes Eisenhower y Ruiz Cortines ? Yo sacare de eso mis ocho columnas para “OVACIONES” – decía entusiasmado, casi como un credo.

Su afán de ser uno de los primeros en llegar a la Presa Falcón, lo manifestó  cuando desayunábamos en un café de Monterrey. Siempre inquieto, incansable en la búsqueda de noticias recuerdo que no desayuno casi, solo tomo algo y salió llevando su inseparable maquina de escribir.

Fue para mi una grata sorpresa volverlo a encontrar en el campo de aviación. Con su habitual franqueza me tomo del brazo, apremiándome que fuera con el en el avión fatídico.

La noche anterior, en el comedor del tren, mientras cenábamos con Argentina Fernández y otro amigo, empezaron a contar anécdotas simpáticas. Francisco Carriedo, sin abandonar su idea de las “ocho columnas para “OVACIONES”, hablaba constantemente del futuro nacimiento de su segundo hijo. Aseguraba que seria varón y que se llamaría Francisco. Oímos orgullosas la felicidad que brotaba de sus labios , ante aquel acontecimiento. Desde entonces estoy segura empecé a querer a la familia Carriedo. Siempre recuerdo, y creo que jamás olvidare, la insistencia con que me urgía para tomar el mismo avión. A veces  he pensado que si hubiera estado conmigo Argentina Fernández o cualquiera otra amiga tal vez nos hubiera convencido Carriedo.

Pero  sola en el campo con mi tarjeta para otro avión, como  Corresponsal Extranjera , no me pareció lógico desobedecer ordenes superiores. Y, así me quede sola parada a la mitad del campo, viéndolo partir resonando aun en mis oídos, sus ultimas palabras: “vamos…vamos..vamos …allí le contare otras anécdotas simpáticas..”

Mi destino era otro. No me tocaba “ése día” Eso es todo, lo vi subir al avión sin imaginarme que yo seria la ultima en verlo…La noticia circulo a las once de la mañana. “Uno de los aviones se ha perdido” ¿cuál?” El de las artistas del INBA”Esa fue la primera impresión.La noticia resto importancia al evento de la entrevista de Presidentes. Ya no estuvimos tranquilos. Él mismo señor Presidente Ruiz Cortines dio ordenes expresas para que se localizara el avión. Salieron de esa misma ciudad de Monterrey de México y sus alrededores otros aviones a buscar el caído creyéndose que simplemente había perdido la ruta  .

Con doña Adela Formoso de Obregón Santacilia doña Florencia García Bravo, con Rene Capistran Garza y don Enrique Salcedo, teníamos cita para saludar al señor Presidente a las cuatro de la tarde; pero en la puerta del despacho nos confirmo la trágica noticia el señor Redames Gaxiola,  diciéndonos que el señor Presidente estaba consternado y que había dado ordenes precisas para localizar el avión. ¿Perdidos en la selva de Mamulique podrán rescatarlos…? Se haría hasta lo imposible. Se les buscaría sin descanso. Todos volvimos tristes, desconcertados.

Cuando supe que entre las victimas estaba Francisco Carriedo, el caballero lleno de vida, el esposo amante que se llevo prendida en las pupilas la imagen de la esposa que fue a despedirlo a la estación; el hijo ejemplar que se llevo la bendición maternal. De un pronto regreso, el hermano que supo serlo siempre; el periodista de fibra que deseaba “la mejor noticia” y el amigo de pocas horas, me dejo muda de dolor. Mi primer pensamiento fue para la madre y la esposa también.

A los cuatro días llegaron los cadáveres. La estación estaba llena. Representantes del estado, de la prensa familiares y amigos allí se congregaron, cajas grises empezaron  a descender…cada una tenia nombre: Carlos Septien… Francisco Carriedo…Carlos Violante…

Y fueron distribuyéndolas entre las agencias funerarias. Seguí la del amigo Carriedo. Toda su numerosa familia estaba allí Nada puede superar dolor que sentí al ver a la esposa Luz Martínez ya viuda de Carriedo, en avanzado estado de maternidad a lado de la caja funeraria. Estaba inmóvil  ante tanta desgracia. En unas horas veía derrumbarse su felicidad de dos años de casada y con un niño próximo a nacer que como testimonio de amor le dejaba Francisco Carriedo. La Madre suplicando que le dejen ver a su hijo siquiera un minuto ¡ por ultima vez! Hay dolores que no tienen nombre que se  sintetizan en lagrimas, clamor y eterno recuerdo…

Han pasado tres años y parece que fue ayer tan latente esta la imagen de Carriedo que si no es porque “Priscila “- su linda hijita-tiene ya cuatro años y Panchito, el inocente que no conoció a su padre y que va a cumplir el día treinta de este mes, tres años de edad no podríamos creer que ha pasado el tiempo.

El destino que todo ser humano trae marcado desdé que nace impulso a Francisco Carriedo a abordar el avión fatídico, y con el se fueron en cumplimiento de deber los  “mejores periodistas”

Solo me queda enviar de nuevo en estas líneas, a la afligida madre a la inconsolable esposa, a hijos  y demás familiares de Francisco Carriedo, un sentido recuerdo. Y al amigo que estará a la diestra de Dios, un manojo de siemprevivas, de quien no estuvo señalada por la mano del destino cuando me decía” Vamos. Vamos….VAMOS”

 

Ultima modificacion el Domingo, 20 de Noviembre de 2011 11:12
Bernardo Carriedo Saenz

Bernardo Carriedo Saenz

Nostalgia

Sitio web: editorial

Dejar comentario

Asegúrate de ingress la información solicitada en los campos marcados con (*).
Puedes utilizer código HTML básico en la composición de tus comentarios.
Las opiniones vertidas por los lectores no son responsabilidad del staff de la Revista Mire Online.

Anunciantes

lakfelogo.jpg