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Viernes, 03 de Febrero de 2012 20:37

CINECRÍTICA. Sherlock Holmes, Juego de Sombras.

por  The Matador
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El Cine y la Literatura. ¿Qué tan hermanables son éstas 2 representantes de las bellas artes, cuyas características son tan distintas en la labor de estimulación del inconsciente para detonar todo tipo de sensaciones y reflexiones en el lector-espectador? La competencia de Libro VS Film es todo un tema. La película será sin duda una experiencia cautivadora además de un espectáculo impresionante donde seremos testigos de una maravillosa ilusión, creada en medio de la comunión de varios artistas, actores, técnicos, tecnología, ciencia (que en algún momento de la humanidad se hubiese considerado como hechicería), creatividad y sueños mismos representados a través del talento de una tripulación que se esmeró en lograr hacer realidad la visión del director, el capitán del barco “Celuloide” por excelencia. El libro, por otro lado, sucederá en nuestra imaginación, cautivándonos desde nosotros mismos, como un traje hecho a la medida que siempre será distinto según el cerebro que lo interprete…

Sherlock Holmes, Juego de Sombras (mejor conocida como Sherlock Holmes, a Game off Shadows o “Holmes 2”) es una película que desafía los parámetros de la interpretación o adaptación de un personaje literario al celuloide. La 2da cinta al respecto de la franquicia que pretende darnos de vuelta las aventuras del célebre detective de Sir Arthur Conan Doyle abarca un espectáculo sin precedentes en relación a los juegos de deducción y sutilezas detectivescas de éstos libros, contraponiendo en ésta versión fílmica un Holmes que es más un hombre de acción, tallado a la usanza de los súper-soldados de los 80´s (los Norris, Van Dammes, Stallone´s y “Suarcheneguers”(como diría el barrio mexicano del apellido trabalenguesco del “Goberneitor”), es un tipo prácticamente invencible físicamente hablando, escurridizo como él solo y un brillante e inteligentísimo detective que con sólo echar un ojo descubre detalles que harían palidecer al profesor X-avier de los Hombres X o al mismísimo Batman. La 1ra entrega de ésta franquicia en 2010, aún con un planteamiento como el que expongo que se aleja del Holmes literario por mucho, resultó ser una película llena de frescura, renovando al personaje desde el concepto mismo y en mi opinión(contraria a la mayoría de los fans literarios, que sin dudarlo, deben tener muchísima más información que un servidor), conservó la esencia del detective brillante que investiga mejor de lo que pelea pues su curiosidad es difícil de saciar. ¿Logró ésta segunda entrega estar a la altura e incluso superar a la 1ra?, veamos…

 

De entrada, los personajes (o “los actores”)

Regresan en ésta entrega Robert Downy Jr y Jude Law como Holmes y Watson, Kelly Reilly como Mary Watson y Rachel McAdams como Irene Addler; se integran al reparto el maravilloso Stephen Fry como el hermano de Holmes, Microft, Paul Anderson como el Coronel Sebastian Moran y desde luego, Jared Harris como el Profesor James Moriarty. Otros personajes aún se mantienen del elenco original haciendo cameos, como el inspector Lestrade(Eddie Marsan). A ver, podemos decir en términos de dirección que ésta es bastante irregular. Hay personajes como Holmes y Watson que están brillantes, en verdad, pero otros desaparecen en el olvido, en parte por la edición de la cinta y en parte por un planteamiento desangelado de los personajes, por ejemplo ¡¡HEY!! Olvidaba a NOOMI RAPACE que sale de madam Simza, bueno, ¡qué tanto será lo gris de su interpretación que la olvidé al mencionar al elenco principal líneas arriba!; justo ella es un excelente ejemplo, pues “Madam Simza” no es ni guerrera, ni comediante, ni el amor de Holmes ni la que resuelve el misterio ni nada. Si su personaje participa o no, es igual que un papel o una pista más, podría tener una sola aparición y el resultado sería el mismo y esto es algo lamentable, pues Noomi es una brillante actriz(sólo hay que checar su trabajo en la saga Millenium con el papel de Lisbeth Salander, producción sueca previa a la película La chica del Dragón Tatuado de David Fincher, para ver el tamaño de actriz del que hablamos), pero es víctima de lo que ocurre en un conjunto con puntos débiles en el guión, Madam Simza es un personaje que no termina de ser relevante en la historia como la misma película lo plantea, así que el descuido de Ritchie es imperdonable en éste caso, pues tanto en el planteamiento del guión, como en la dirección, la niña Rapace se le quedó rezagada con respecto a los demás. Ocurre algo similar con (de nuevo) el maravilloso Stephen Fry, que está planteado como un patiño cómico para que le agregue un rebote a la relación Holmes-Watson. Stephen tiene secuencias divertidas (su desnudo es glorioso) pero es un personaje desatendido por la edición, así que no terminamos de amarlo u odiarlo en la cinta y evidentemente ésta plantea una relevancia del personaje de Microft que nunca termina de serlo en términos reales (sin embrago, recalco “el maravilloso” como calificativo a Fry, pues su papel está bien delineado y su escueta participación es en su mayoría divertidísima. Parece que lo que no le favoreció son las decisiones del director al editar además de un parque de diversiones completo de efectos y acción que opacan casi cualquier actuación por pertinente que ésta sea, pero esto de lo que hablo como acierto es mérito del actor, perdón, del maravilloso actor). Brillante Kelly Reilly como Mary Watson. Ésta actriz, con una discreta participación en la película anterior, cobró una relevancia notable, se puso como un factor cómico más y disputó su participación en el set con Jude Law y Downey jr, su presencia en el espectador es contundente y sus escenas son tanto divertidas como entrañables, pareciera que le vino bien madurar el papel de la pasada entrega, pues sin duda su presencia se siente en toda la cinta, en una similar situación a la de Rachel McAdams, que con un par de secuencias se queda en nuestra memoria(y en la de Holmes) durante el film entero.

 

El turno es de los villanos, Paul Anderson como el ayudante principal de Moriarty hace una sobria interpretación. Anderson es sutil y consigue regalarnos un villano que no es la caricatura que desentona con el resto de la cinta, se aferra a un convencido mercenario que por convicción sigue a Moriarty y logra matizar a un hombre que podría ser el Watson del Profesor, un digno espejo que es el contrario del amigo de Holmes y que denota admiración por su jefe con matices bastante bien logrados por Anderson. Relevante el trabajo de Jared Harris como el profesor James Moriarty. Su estado de relajación y la ausencia de gritos o de exageraciones melodramáticas muestran al manipulador con doble cara que pretende interpretar, los matices de estratega y de seguridad terminan dándole una cara al némesis por excelencia del detective que lo hacen impredecible y omnipotente. Es casi como los famosos megalómanos villanos con que se topa continuamente 007, mezcla difícil para una película como ésta y en donde Harris se desempeña como pez en el agua.

 

Y llego al punto más alto de la película en términos actorales y donde hay menos que decir, sus dos protagonistas, Jude Law y Robert Downy Jr. , BRILLANTES. Ambos profundizaron, tanto en su personaje, como en la relación entre Watson y Holmes, su desempeño es verdaderamente el gran acierto de éstas cintas pues sin importar lo absurda que pueda ser la trama o lo inverosímil del planteamiento de una secuencia de acción, Downy jr simplemente consigue cautivarnos y darle verosimilitud a cuanta cosa se le ponga enfrente en el tono que sea(comedia, drama o acción, todo lo hace y bien). Se divierte, juega y además encarna al detective con determinación, genera éste fenómeno que sólo algunos muy grandes consiguen que es ser admirado por los hombres y deseado al mismo tiempo por las mujeres. Sin duda, ambos, se ponen la película en la espalda y suben la montaña chiflando y diciendo chistes en medio de nevadas, resbalones y avalanchas mortales generadas por fuerzas fuera de su control(guión, dirección, el estudio, Hollywood mismo), pero ellos se la pasan y hacen que uno se la pase BOMBA. El boleto vale sólo por ver su trabajo, sin lugar a dudas.

 

 

La imagen (o “la Foto, la ropa, el arte y demás menesteres”)

La fotografía corre a cargo del veterano Philippe Rousselot, experimentadísimo fotógrafo que además de haber fotografiado la 1er entrega de Holmes, ha sido el responsable de películas emblemáticas como Henry&June(1990) de Philip Kaufman, Interview With the Vampire(1994) de Neil Jordan o el aclamado Big Fish(2003) de Tim Burton. Su trabajo es inmejorable, un vertiginoso acabado en imágenes victorianas lleno de claroscuros, mezclado con movimientos de cámara imposibles y tomas en movimiento que permiten disfrutar cada viñeta además de darle una cohesión visual a éste universo tan edulcorado por la mano del director. Llaman de nuevo la atención los planteamientos de las cámaras lentas y el retrato de las peleas, explosiones y secuencias de acción que a diferencia de lo que algunos “Reyes midas hollywoodenses” como Michael Bay proponen, aquí sí vemos y entendemos lo que la imagen desglosa, el puñetazo a dónde terminó, el cabo suelto que el detective apreció en un punto determinado o la reacción en las miradas. El detalle del fotógrafo y su continuidad con respecto al planteamiento anterior son sobresalientes en cuanto a técnica y también con respecto a su propio planteamiento de éste guión, que es diferente al anterior Holmes.

El diseño de vestuario de Jenny Beavan es excelente, sin embargo, opacado por la vertiginosa trama. No podemos enamorarnos de ninguna chaqueta o sombrero o detalle en los ropajes de Holmes o de Watson, pues hay tantos y tan variados cambios que éste ambiente mundano y sencillo, pero a la vez brillante logrado en la 1ra entrega (algo dificilísimo de hacer en cintas de ésta naturaleza) pasa a 5to término en ésta secuela, desde luego(y para una superproducción como ésta) los trajes son impecables pero la relación de los personajes con la ropa carece de personalidad y es demasiado llamativa(incluyendo los “disfraces” que saca a cada rato sin lógica alguna como lo hacía Scooby Doo), no pasa desapercibido como un detalle del personaje(el juego de Holmes con su sombrero en la 1ra película, por ejemplo), ésa entrañable relación con “sus cosas” que finalmente hablan de su vida y su propio universo no se establecen en el film.

El arte y los decorados, así como las locaciones bajo la responsabilidad de Sarah Greenwood, la diseñadora de producción y sus respectivos equipos son, quizás (junto con las actuaciones), el logro más importante de la película, llevándonos a las calles, los teatros, los trenes y el ambiente en medio de la revolución industrial del Londres victoriano de 1895, en un detalle en verdad majestuoso que funciona de mil maravillas como marco de éste universo. La mezcla de la foto y el CGI para generar todo esto es una verdadera (perdónenme la expresión) CHULADA, digna de verse.

 

La Trama(o “el Guión”).

 

 

Hay ataques a distintas personalidades en todo el mundo, empresarios, traficantes de opio, magnates del acero y detonaciones en Estrasburgo y Viena, nadie ha visto la relación excepto Sherlock Holmes (Robert Downey Jr.), que permanece obsesionado con Moriarty(Jared Harris), sus investigaciones lo hacen descubrir que hay un plan detrás de todo esto que implica problemas para la seguridad mundial. Holmes con su ayudante el Dr. John Watson (Jude Law) a punto del retiro y en medio del por él denominado, “el caso más importante de mi carrera” rastrea por Europa los movimientos del Profesor Moriarty, que al ser un reconocido catedrático y conferencista de talla mundial es un influyente asesor político del mismísimo parlamento Británico, con una inmunidad y fortuna que lo hacen prácticamente intocable y fuera de toda sospecha. La inteligencia brillante de James Moriarty y su torcida visión moral, además de su indudable vanidad y falta de escrúpulos podrían ser el as bajo la manga que necesita para derrotar finalmente al único hombre que podría resistir una partida de ajedrez con él a nivel físico e intelectual, pero con una vocación por la justicia que podría terminar siendo la debilidad de Holmes que Moriarty explotará para vencerlo en el marco de un desastre que llevará a todas las naciones a una guerra orquestada por la manipulación de un solo hombre.… Suena bien. Ahora veamos: Es un guión lineal que otorga al público una ilación sencilla de la trama, en relación con la película anterior que daba giros inesperados y dejaba “pistas” para que el espectador armara al final junto con Holmes el rompecabezas. Aquí eso no sucede, la acción es constante, el misterio es casi inexistente y los acontecimientos y conflictos de principio a fin se resuelven con los puños, el valor y el arrojo de Holmes hacia el peligro, la deducción y los intentos detectivescos son casi suprimidos en éste tratamiento de guión que terminó siendo la película que conocemos. El halo de oscuridad y eventos cuasi-sobrenaturales que generaban interés en el misterio de la 1ra entrega han pasado a la historia, suprimiendo laberintos e interacción con el espectador y desglosando la trama a un punto de mayor sencillez para la interpretación, dejando claro que sea lo que sea que esté pasando, es culpa de Moriarty, o sea, que se acabó el misterio desde el principio, quizás la única duda es el cómo Holmes logrará vencerlo.

Lo positivo: La música de Hans Zimmer es implacable. Un tema poderoso que acompaña y reconoce al personaje desde la cinta anterior. Es una trama contada con elementos visuales claros, a prueba de tontos, entendible a más no poder y con un ritmo propio de película de acción, si su objetivo es entretener, sin duda lo consigue en el espectador tradicional (habemos algunos más “exquisitos” por no decir la palabra mamaria, que necesitamos más para pasárnosla entretenidos y contentos frente a una película como ésta), además, es divertida en varios momentos (mi parte favorita es quizás la boda de Watson, a la que llega crudo, desgarbado y con su chofer/ padrino/ socio anti-crimen Holmes llevándolo hacia el altar como si se tratase de su funeral en vez de una puerta a la felicidad) .

 

La relación de Holmes/Watson es carisma puro y existen homenajes divertidos y claros para los cinéfilos empedernidos(El caballito pequeño o la “mula” que monta Holmes homenajeando a Two Mules For Sister Sara(1970) de Don Siegel, donde Shirley Mclaine hacía eso mientras Clint Eastwood bufaba, incluso hay una variación de la tonada de Enio Morricone de la misma cinta incluída en ésta parte de Juego de Sombras; o el travestismo en sus disfraces a la Jack Lemon y Tony Curtis al lado de Marilyn Monroe en “Some like it hot”(1959) de Billie Wilder)  que Ritchie regala en una pincelada más de un humor que sostiene a toda la película en una chacota disfrutable para espectadores abiertos a pasarla bomba en la sala de cine. Las actuaciones de los protagonistas Holmes/ Watson son gloriosas.

Lo negativo: Parece que se abusa de la acción. Es como si Ritchie, el estudio y los productores pensaran “MÁS significa mejor!!”, así que redoblaron secuencias de acción, visitaron muchos más países, explotaron (literalmente) muchísimas locaciones, agregaron el doble de efectos visuales y redujeron la congruencia de la trama, simplificando el guión, con lo que sin duda se gana una claridad narrativa y una historia más digerible para más espectadores pero generando un vacío en las habilidades deductivas de Holmes(motor de éste personaje, planteado por el mismo Ritchie en la 1ra entrega) y aterrizando al detective de la calle Baker en otro héroe de acción cinematográfico difícil de diferenciar de Indiana Jones, James Bond, Rambo o el mismísimo Tom Cruise en sus Imposibles Misiones de sus imposibles sagas juntos. La repercusión en la trama de ésta necesidad de más golpizas y más explosiones termina diluyendo a personajes como el de Mycroft Holmes (Stephen Fry) o Noomi Rapace (Madam Simza), soportes en la trama o en la comedia que plantea el film y que no consiguen la presencia que plantea la misma película. Y lo más grave es que en tempranos momentos (la 1er secuencia de acción) el guión traiciona su propio planteamiento, otorgando a Holmes la capacidad de combatir contra 4 o 5 bribones SOLO, ganarles sin un rasguño siquiera y alejándose de lo que el guión de la 1ra entrega estableció del personaje, un tipo hábil y astuto a rabiar que a partir de irreverencia e inteligencia sale de problemas imposibles para una mente común, con músculos comunes. ¡Ahora es mas invencible que los superhéroes mismos! Al traicionar lo establecido, Ritchie rompe la regla de oro de una secuela, en lugar de profundizar en los personajes, trata de hacer exactamente LO MISMO que en la 1ra película con más producción y desde luego, las mismitas situaciones que en el guión anterior pero rompiendo las reglas de su propio universo (o como diría la banda, está muy jalada de los pelos!!).

 

 

Epílogo (o “conclusiones”, ¡Elemental!...)

 

Sherlock Holmes, Juego de Sombras es una película de acción, bien actuada, entretenida (palomera) pero finalmente, un refrito de la 1ra. No concreta sus propios planteamientos y tuerce las reglas que su propio universo plantea, por lo que la cinta se vuelve inverosímil y su personaje pierde lo tan apenas logrado en la 1ra entrega, PARECERSE AL HOLMES LITERARIO aunque sea en esencia. Demasiados errores que en la comparación hacen de ésta, una muy inferior película que la anterior, pobre en su guión, retacada de acción sin sentido, presentando a personajes de nuevo (cuando que en las secuelas puedes brincar ése paso puesto que ya quedaron más que establecidos en entregas previas, ahora toca jugar y profundizar con ellos, cosa que no sucede en casi todo lo que rodea a éste filme), refriteando las mismas situaciones de la película anterior y sobre todo, no avanzando en profundizar con los personajes y traicionando sus propias reglas. Da la impresión que el estudio presionó a que saliera ésta secuela cuanto antes para explotar el éxito de lo conseguido en la predecesora, pero sin duda, se quedó cortísima con respecto al tamaño de personaje que abordan(simplemente, el más representado en la historia del cine). Gracias a Robert Downey Jr y a Jude Law, Holmes 2 no zozobra en el Támesis y arremete de nuevo con la esperanza de que su director aprenda de ésta entrega que el dicho de “Segundas partes nunca fueron buenas…” siempre se referirá a los que buscan dinero en vez de seguir contando grandes historias. Ojalá la 3ra(si es que llega a filmarse) sea digna de tan grandes actores, que están dejando el alma en la pantalla para que nosotros de éste lado, podamos seguir soñando despiertos. He dicho. ¡Leven anclas!

 

The Matador

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