Intercambian reproches en twitter autor de la polémica iniciativa y uno de los diputados que votaron en favor de su aprobación Fast track

México, DF. 19-Abril-2012. “Me dicen q Ríos Piter va a tener q devolver un cheque con "varios" ceros! (…) engaño (sic) a su grupo parlamentario para q aprobara la ley Televisa II”, afirmó el diputado petista Mario Di Constanzo en su cuenta de twitter, luego de que la cámara de diputados diera marcha atrás a las polémicas reformas a la Ley Federal de Radio y Televisión, incluidas en la iniciativa del perredista Armando Ríos Píter y avaladas por el pleno con el voto favorable y defensa del el propio Di Constanzo el 12 de abril, las cuales y pretendían otorgar una dispensa generalizada de “bloqueo”, es decir de transmisión de spots electorales locales, a cualquiera de las 225 repetidoras de Televisa y a las 180 de Televisión Azteca, en caso de que así lo solicitaran a la COFETEL, con el único requisito de manifestar ser parte de una “red nacional”.

El diputado con licencia Ríos Piter (quien dejó su curul el 30 de marzo) se había disculpado hace unos minutos en su cuenta de twitter por la iniciativa que presentó el 22 de marzo, días antes de ausentarse de su labor legislativa en San Lázaro para competir por una senaduría.

La disculpa provocó que su compañero perredista Fernando Belauzarán, celebrara la reversa que dieron los diputados al regresar lo aprobado a comisiones: “En política a veces se cometen errores y por eso no apoyo linchamiento vs @RiosPiterJaguar o @mariodicostanzo. Celebro q rectifiquen”, dijo Belauzarán también en su cuenta de twitter. Sin embargo, Di Constanzo, uno de los 244 que votaron en favor la iniciativa de Ríos Piter respondió: “Fer (Belauzarán), a mi no me pongas en el mismo costal”. Ríos Piter se sumó al intercambio y replicó: “Solo te recuerdo que yo no estuve el dia (sic) de la votacion, TU si (sic). Entonces también (sic) reconoce”.

“Por eso no estuviste, sabias lo q estabas haciendo. Pero mira, arreglare con tu grupo. Yo que!”, reviró Di Constanzo, a lo que Ríos contestó: “Mi grupo me respalda en esto, lo sabes, por eso se esta arreglando maestro! Por eso pedí que se quite el artículo de polémica” (49BIS y 79B).

“Yo me equivoqué, tu lo hiciste de manera premeditada”, reprochó el petista, y concluyó: “Lo importante es q se pudo enmendar el error. Eso es lo mejor”.

El proyecto de decreto que reforma y adiciona diversos apartados de la Ley Federal de Radio y Televisión, fue devuelto hoy por la mañana a la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía de la Cámara de Diputados por sus vicios formales.

Redacción Mire.

 

 

 

 

Debate en twitter

 

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Jueves, 19 de Abril de 2012 14:13

Marcha atrás a reedición de la Ley Televisa

Los diputados devuelven a comisiones las reformas a la LFRyTV, pese a que el pleno ya las había aprobado.

México, DF. 19-Abril-2012. El diputado Guadalupe Acosta Naranjo, presidente de la mesa directiva de la Cámara de diputados, decidió regresar a la Comisión de RTC la propuesta de reformas a la Ley Federal de Radio y Televisión que implicarían exentar de promocionales electorales en el ámbito local a todas las repetidoras de Televisa y Televisión Azteca, pese a que sí podrían transmitir anuncios comerciales locales.

Con el aval del pleno en votación económica, Acosta Naranjo consideró que no se habían cumplido los requisitos mínimos para enviar al Senado esta polémica reforma aprobada por 244 votos a favor y 4 en contra el pasado 12 de abril, y la cual tiene como antecedente la dispensa a cientos de repetidoras de las dos principales televisoras por parte del Instituto Federal Electoral, pese a la existencia de grabaciones que prueban anuncios y noticiarios locales en emisoras que se quedaron exentas a propuesta de la mayoría de los consejeros con derecho a voto.

Por errores en los requisitos y trámites –por ejemplo, no reparar en la prohibición del artículo 105 constitucional para modificar reglas electorales ya iniciado el proceso- la Mesa Directiva de la Cámara baja, en uso de sus atribuciones, frenó el avance de lo que se ha bautizado ya como la reedición de la Ley Televisa, debido a la rapidez con que los diputados dieron luz verde a modificaciones que dejarían sin efecto la posibilidad de que candidatos a cargos locales tuvieran promocionales precisamente en las televisoras más vistas, donde sólo se verían los pautados en una señal de origen.

Los artículos 49 BIS y 79B, sembrados en la iniciativa que hoy detuvo Acosta Naranjo, dicen lo siguiente:

Artículo 49 BIS:

Artículo 49 Bis. Dos o más estaciones podrán ser operadas bajo la figura de red o cadena, ya sea regional o nacional.

La figura de red o cadena, se refiere al enlace o a la retransmisión del contenido programático que se origine en la estación que para tal efecto sea designada como la estación de origen, mediante la notificación correspondiente a la comisión.

En una misma red o cadena se podrán enlazar únicamente estaciones de la misma naturaleza y propósito, ya sean concesiones o permisos.

El artículo 79-B es igual de grave:

Artículo 79-B. Para efectos de lo dispuesto por el artículo 79-A de esta ley, así como lo relativo al cumplimiento de los tiempos que correspondan al Estado diariamente, en los casos de las estaciones que operen bajo la figura de red o cadena conforme a lo previsto en el artículo 49 Bis, se considerará cumplida la obligación de los concesionarios y permisionarios de dichas estaciones al transmitir las pautas, programación o propaganda que las autoridades correspondientes entreguen a la estación que haya sido designada como estación de origen conforme al artículo 49 Bis.

Redacción Mire.

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Lunes, 14 de Noviembre de 2011 13:02

Los "bloqueos" en Radio y Tv

El sábado 12 de noviembre de 2011, se resolvió en el Comité de Radio y Televisión del IFE un añejo debate respecto a si las principales televisoras deben o no permitir que cada concesión de televisión difunda promocionales políticos a nivel local, “bloqueando”, en el caso de las llamadas redes o cadenas, la pauta electoral nacional que proviene desde el DF. Los consejeros Marco Antonio Baños y Alfredo Figueroa definieron la votación a favor de que todas las emisoras, sean o no repetidoras, estén obligadas a bloquear y diferenciar contenidos.

El artículo 62, numeral 5 del COFIPE, establece que es el Comité la instancia facultada para elaborar y aprobar los catálogos de emisoras que participan en las elecciones, y el Consejo General sólo determina en qué periódicos o medios ese catálogo se difunde, a menos que ejerza su facultad de atracción antes de que se apruebe en el Comité.

Por ser pertinente a la discusión que se llevó a cabo este sábado, y que sin duda estará presente el día de hoy (14 de noviembre) en el Consejo General del IFE, reproduzco un artículo publicado en junio de 2011, en el número 136 de la revista Zócalo, titulado originalmente “Los bloqueos”.

El tema es complejo. México tenía registradas 2 mil 309 emisoras de radio y televisión en 2008, cuando por primera vez tuvo que implementarse la reforma electoral que optó por asignar los tiempos oficiales, a los que siempre ha tenido derecho el Estado en cada una de esas señales, para difundir campañas políticas administradas ahora por el IFE con reglas de distribución equitativas y no mediante la ley de la selva, las alcancías o la oferta y la demanda por delante.

Naturalmente no contábamos entonces (ni ahora) con ese mismo número de emisoras ocupadas por contenidos diversos, toda vez que, sólo en televisión, dos empresas concentran la mayoría de las 730 concesiones y permisos que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ha autorizado desde los años 60 y hasta la fecha en todo el país. El asunto es que un mismo contenido se pone en muchas concesiones y a eso le llaman "cadena nacional", aunque técnicamente cada concesión es una señal que cubre determinado territorio, con su propia antena, pedazo de espectro radioeléctrico y paquete de obligaciones legales independiente.

Las cifras más recientes de la Comisión Federal de Competencia ilustran esta situación: el 92.33% de las concesiones para televisión se concentran en Televisa, que opera 243 (53.17%) del total, y en Televisión Azteca, que opera 179 (39.16%). Es decir, no existe en realidad diversidad de empresas concesionarias, pero sí muchas señales.

Ahora ¿transmiten exactamente el mismo contenido todas las concesiones de una televisora cuando replican la misma programación del Distrito Federal en una cadena nacional? La respuesta es no. Por ejemplo, el canal 2 que sintonizamos en la capital del país difunde la misma barra programática que su concesión "repetidora" de San Luis Potosí, pero con "bloqueo" de algunos segmentos comerciales que sólo pueden verse en la señal capitalina y son sustituidos en la local por los respectivos anuncios potosinos. En otros casos -como ocurre al momento de redactar estas líneas frente a mis ojos-, el noticiario Hechos que podemos sintonizar en la Ciudad de México a través del canal 13 de TV Azteca, cambia el switch en su canal repetidor de Durango (XHDB-TV) a las 23:30 horas, durante 6 minutos, para incluir un breve espacio noticioso local: "Hechos Durango", antes de volver a la programación "encadenada" tal y como la vemos en el Distrito Federal.

El "bloqueo", pues, siempre es posible técnicamente cuando se trata de concesiones independientes, toda vez que a éstas se les puede incluir un contenido igual, parcialmente igual o distinto a otras. Es una decisión. No es verdad por lo tanto que exista una imposibilidad similar al problema de cobertura (cuando la señal de una emisora cubre por sí misma, sin repetidoras, dos o más entidades) pero ello no significa tampoco que absolutamente todas las señales repetidoras habitualmente “bloquean”. Hay algunas excepciones efectivamente, por ejemplo las llamadas "esclavas" (una concesión o permiso que permite saltar cerros para llegar a una mayor audiencia pero que nunca coloca contenido diferente al del DF –aunque podría- porque no es rentable hacerlo).

Por eso decíamos que el asunto es complejo, porque también hay casos donde se incluyen fragmentos de programación "encadenados" con todo y los anuncios del contenido que se replica, y otros más en los que si un promocional del DF tiene una duración superior al que va a sustituirlo en el “bloqueo” de alguna señal local, genera problemas de continuidad al momento de regresar al “encadenamiento” (porque le sobran o le faltan segundos).

A esos casos, que no son la mayoría o el común denominador de las repetidoras que transmiten en las principales ciudades, se refirió Joaquín López Dóriga en su columna del pasado 3 de febrero, en la que afirmó de manera equivocada: “Las reformas en el IFE obligan a los medios a bloquear los spots políticos en ¡las Islas Marías! donde los reos no votan por ley. Esos son los extremos del absurdo y de la celada” (Milenio, 3/02/2011).

En realidad el IFE fue razonable y permitió que en los primeros catálogos de cobertura para elecciones locales, se reconociera con precisión qué emisoras bloqueaban y cuáles no. La autoridad electoral no ha sido intransigente frente a ejemplos como el de las Islas Marías, pero se han dado abusos y omisiones que han derivado en un cambio de criterio.

Memoria

El 7 de abril de 2009, antes del primer proceso electoral federal con las nuevas reglas en materia de radio y televisión, el IFE elaboró el catálogo de emisoras que participarían en la elección federal de ese año y en las 11 locales coincidentes, por lo tanto, todas las emisoras del país destinaron 48 minutos diarios para promocionales de partidos políticos y autoridades electorales. Las emisoras con cobertura en alguna de esas 11 entidades con proceso coincidente, tuvieron que destinar un porcentaje de esos 48 minutos para incluir promocionales propios de los candidatos locales, los cuales se repartieron acorde a la votación de la entidad respectiva, lo que implicaba “bloquear” y diferenciar contenidos en las concesiones “encadenadas” para dedicar unos minutos a lo federal y otros a lo local.

La ley dispone (artículo 62, numeral 5 del COFIPE) que antes de cada proceso electoral el Comité de Radio y Televisión del IFE debe elaborar ese catálogo, para que los partidos puedan difundir promocionales de sus candidatos en las señales que se ven y escuchan en un territorio determinado. Se trata de un instrumento que da certeza respecto a qué emisoras se pautan para qué tipo de contienda y por lo tanto qué emisoras están sujetas a qué régimen de administración de tiempos y con base en qué proporción esos tiempos serán distribuidos entre partidos políticos.

Cuando se elaboró ese catálogo, tanto las principales televisoras como medios permisionados (el canal once, por ejemplo) argumentaron que varias de sus repetidoras (fueron poco más de 170 casos) en las entidades federativas, tenían programación idéntica a la que difundían en el Distrito Federal (incluida la repetidora de las Islas Marías) a partir de una “señal madre” que se distribuía vía satélite, por lo que no contaban con infraestructura técnica para "bloquear" esa señal original y transmitir promocionales diferenciados en las entidades de la república.

Por esa razón, en un ejercicio de buena fe, razonable, el que el IFE consultó a concesionarios y permisionarios para definir cuáles no bloqueaban. Las emisoras que no lo hicieron en 2009 tuvieron entonces el régimen de tiempos de la elección federal sin destinar la proporción de la elección local pero de igual forma, diferenciando o no la señal, todas destinaron 48 minutos diarios a promocionales de partidos y autoridades por tratarse de un proceso federal coincidente con locales (si retransmitían la señal del DF, pues esa señal también cargaría con promocionales partidarios y de autoridades electorales a cuenta de 48 minutos diarios).

Así, fue ese el catálogo que se utilizó para la elección federal de 2009 y las 11 locales coincidentes, y con ello se estableció un criterio en el que se reconocía una imposibilidad técnica para pautar localmente en aquellas emisoras que aludían no contar con equipos técnicos para bloquear su señal original, pese a tratarse de concesiones y permisos independientes entre sí.

Los bloqueos en 2010

El 30 de octubre de 2009, el IFE aprobó el acuerdo CG552/2009, el cual ordenaba la publicación del catálogo de emisoras que participaron “en la cobertura de los procesos electorales locales con jornada comicial durante el año 2010". Ahí nuevamente se incluyó un recuadro que distinguía emisoras con o sin posibilidad de bloquear, lo que implicó que aquellas que no bloqueaban, siguieran sin incluir un pautado propio de la entidad en proceso electoral.

El problema que ahora llamamos “los bloqueos”, se hizo evidente cuando el criterio de 2009 se refrendó en las elecciones locales de 2010, porque al no existir un proceso federal coincidente, la señal que se retransmitiría en concesiones “encadenadas” de las entidades en proceso electoral, no incluían 48 minutos diarios, porque en el DF no había elección y su pauta en época ordinaria es de apenas 5 minutos con 45 segundos diarios (lo que equivale al 12 por ciento del tiempo oficial).

Por si fuera poco, en la mayoría de los casos las repetidoras sin obligación de bloquear eran los canales más vistos, los de las principales empresas de televisión, en las entidades con proceso electoral, y al no tener que difundir pautas locales, tampoco había una prohibición expresa para que esas señales dejaran de retransmitir la propaganda gubernamental contratada en el DF (la ley prohíbe difundir cualquier propaganda gubernamental en periodo de campaña). Pequeño gran detalle.

La cereza en el pastel fue el caso de TV Azteca, que ya había reconocido que sí podía “bloquear” en sus repetidoras de Oaxaca, pero decidió que ya no quería hacerlo precisamente durante el proceso electoral local 2010 y le comunicó al IFE que había retirado sus equipos “bloqueadores” de esa entidad, por lo que solicitaba atentamente que no se le incluyera en los pautados oaxaqueños, lo que hubiera implicado que en lugar de transmitir 48 minutos diarios desde el día de arranque de las precampañas estatales, y hasta el día de la jornada electoral, sólo difundiera los pautados ordinarios nacionales de los partidos, que corresponden a menos de 6 minutos al día.

El IFE negó esa petición sui géneris, pero antes revisó en su monitoreo grabaciones para comparar la señal local de Azteca en Oaxaca con la del DF, y demostró que transmitía contenidos diversos. Así, la autoridad descubrió que en más de 40 casos concesionarios que aseguraban no bloquear la señal nacional, en realidad sí lo hacían.

El caso de Azteca en Oaxaca es fue un punto de quiebre para replantear las excepciones, y dejó claro que ningún concesionario que incumpla las pautas argumentando problemas técnicos para bloquear, se irá libre de sanción. Así ocurrió con los incumplimientos en Oaxaca que Azteca justificaba argumentando imposibilidad técnica para bloquear (la sanción se dio por mayoría de votos pese a que algunos por ignorancia, y otros por dolo, aseguraban que se le perdonaría esa infracción a la televisora aprovechando que en el Estado se había reconocido la problemática técnica, esa sí real, de una emisora comunitaria).

Primer paso: Baja California Sur

La necesidad de ajustar el criterio aludido en los párrafos previos, se puso por primera vez en la mesa del Consejo General del IFE cuando se aprobó la difusión del catálogo de emisoras para el proceso electoral que tuvo el estado de Guerrero el año pasado, pero sólo se externaron preocupaciones, aunque hubo consenso para realizar dictámenes técnicos y revisar la pertinencia de continuar o modificar las excepciones.

El 28 de junio de 2010 vino un primer esfuerzo. El Comité de Radio y Televisión del IFE aprobó el Catálogo de emisoras que participarían en el proceso electoral 2010-2011 en Baja California Sur. El PRD lo impugnó porque en él no se consideraba, de la misma forma como no se había hecho en todos los catálogos anteriores, a varias repetidoras de Televisa y Televisión Azteca como susceptibles a pautados locales, ya que a juicio del Comité persistía la imposibilidad técnica de bloqueo de su señal original emitida desde el Distrito Federal.

Al resolver la impugnación presentada por el PRD, el Tribunal Electoral revocó el catálogo a través de la sentencia con clave SUP-RAP-100/2010, por considerar que no se encontraba suficientemente fundado y motivado (típica forma en la que el Tribunal se lava las manos en casos polémicos). Es decir, regresó el catálogo no para que se incluyera a las repetidoras en los pautados, sólo para poner un mejor fundamento y referencias legales para justificar que se dejara de pautar señales con cobertura en el estado.

Por ello, el 22 de julio, al discutirse el proyecto de acuerdo por el que se difundiría el mismo catálogo aprobado de nueva cuenta por el Comité en acatamiento a la sentencia (por ley el Comité hace y aprueba catálogos, el Consejo sólo su difusión, no los catálogos en sí), el Consejo General decidió ejercer la facultad de atracción prevista en el artículo 76 del COFIPE, a efecto de incorporar al Catálogo de Baja California Sur aquellas emisoras que el Comité no había considerado por el criterio de la imposibilidad técnica de bloqueo.

Así, el Consejo, por mayoría de votos (sólo votaron en contra los entonces integrantes del Comité), aprobó el acuerdo con clave CG275/2010, y en él, dio como plazo a todas las emisoras que no pudieran (o dijeran no poder) bloquear su señal en la entidad, para realizar los ajustes técnicos conducentes que les permitieran sí hacerlo, hasta un día antes del inicio de las campañas en Baja California Sur. Otra vez, a diferencia de lo que siguen afirmando algunos, fue una decisión razonable, no intransigente.

Se trataba de la primera modificación al criterio original en materia de "bloqueos", pero no prosperó, debido a que el 8 de septiembre de 2010 el Tribunal nuevamente revocó ese catálogo, ahora argumentando que el Consejo debía ajustarse al principio de certeza que establece el artículo 41 Constitucional, por lo que, a su juicio, no podía ejercer la facultad de atracción para modificar el catálogo e incluir a emisoras que antes fueron reconocidas como incapaces de bloquear, debido a que el Comité ya había aprobado previamente un catálogo reconociendo la imposibilidad de bloquear señal. En otras palabras, el Tribunal otra vez no se pronunció en el caso Baja California Sur respecto al fondo del asunto como sí lo hizo el Consejo General del IFE.

El meollo era definir si todas las concesiones y permisos, sin excepción, debían o no bloquear sus señales, pero los magistrados dieron más importancia al procedimiento a través del cual se había ejercido la facultad de atracción y con ello, La Paz, capital de Baja California, se quedó sin pautas locales en las principales televisoras.

Nuevo criterio: Navidad en Coahuila

El 17 de Noviembre, el Comité aprobó un nuevo catálogo de emisoras, ahora para el proceso electoral de este año en Coahuila. Ese catálogo incluyó a todas las emisoras que antes habían dicho no poder bloquear su señal, aunque no había un dictamen técnico de cada una, sí se contaba con grabaciones que mostraban que, cuando menos dos emisoras de la entidad transmitían contenidos diferenciados a la señal del DF pese a que aseguraban no bloquear.

El catálogo de Coahuila estableció que tendrían pautados locales todas las señales que se vieran y escucharan en el territorio de la entidad, y por lo tanto tendrían obligación de sí bloquear todas las repetidoras. Ese fue el cambio de criterio formal a lo que se había hecho en todos los demás catálogos.

Naturalmente fue impugnado por las televisoras afectadas, pero el 24 de diciembre de 2010 (en plena navidad), el Tribunal resolvió avalar el nuevo criterio.

Los magistrados, luego de revisar -ahora sí- el fondo de los argumentos expuestos por las empresas (con expedientes SUP-RAP-215/2010 y SUP-RAP-215/2010), confirmaron en sus términos el catálogo aprobado por el Comité.

En la impugnación, Televimex SA de CV (Televisa), TV Azteca y Radio Televisora de México Norte SA de CV, argumentaron que: 1. Tenían incapacidad técnica para bloquear contenidos nacionales en algunas repetidoras locales por no contar con equipos de bloqueo; 2. Que el acuerdo del Comité de Radio y Televisión era ilegal por la situación que vive el IFE respecto al no nombramiento de tres consejeros electorales y 3. Que no está regulada la obligación de los concesionarios a instalar equipos técnicos para "bloquear" o diferenciar su señal de cadena nacional en repetidoras locales, por lo que, a su juicio, tienen la libertad de elegir si instalan o no dichos equipos que representan una carga económica adicional.

La sentencia del Tribunal reflexiona sobre lo anterior que el catálogo de Coahuila sí está apegado a las disposiciones de ley, y que la obligación constitucional y legal para que cada señal de radio y televisión transmita las pautas locales o federales en materia electoral, según sea el caso, implica que los titulares de la concesión hagan lo necesario para garantizar el cumplimiento de esa obligación.

Este nuevo criterio ha quedado firme, sin embargo, todavía no es de aplicación general, porque se ha venido utilizando cada vez que se aprueba un nuevo catálogo específico para una contienda local.

¿Debe pautarse entonces una emisora que transmite de forma íntegra la señal nacional para las Islas Marías? Yo creo que no. Pero La Paz, Saltillo, Toluca, Morelia, Durango o San Luis Potosí no son islas.

@lmcarriedo

 

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