Anunciantes

logotornado.jpg

La investigación revive polémica por permisos que otorgó el INAH en Teotihuacán para construcción de una tienda en la zona arqueológica.

POLÍTICA.México,22-Abril-2012. El prestigiado diario estadounidense The New York Times, destacó ayer en su página principal una extensa investigación del periodista David Barstow que denuncia sobornos de la empresa Wal-Mart por 24 millones de dólares a funcionarios mexicanos y opositores a su planes de expansión, quienes habrían recibido el dinero, incluso en sobres, a cambio de permisos y anuencia para construir tiendas sin importar daños ambientales e incumplimiento de normas, entre otros requisitos formales.

El diario señala que un ex ejecutivo de la cadena de supermercados, Sergio Cicero Zapata, informó a sus superiores lo que inicialmente era una práctica poco frecuente en 2002, pero según Cicero, a partir de 2005 se convirtió en una rutina para conseguir la notable expansión del consorcio en México.

Wal Mart habría ordenado verificar la denuncia de Cicero a través de una investigación externa, en la que participaron profesionales con experiencia en el FBI, quienes encontraron documentos que acreditan “cientos de pagos sospechosos por más de 24 millones de dólares”. “Hay sospechas razonables para creer que las leyes mexicanas y estadounidenses fueron violadas”, concluyeron los investigadores en 2005, sin embargo, ni las autoridades mexicanas, ni las estadounidenses, fueron notificadas de los hallazgos por parte de los directivos, según el diario, e incluso, uno de los presuntos ejecutivos implicados, Eduardo Castro Wright, fue promovido a un mejor cargo en la empresa.

Permisos bajo la lupa

Las revelaciones que hizo The New York Times, reviven la polémica que se generó en 2004 por el aval que dieron autoridades mexicanas para que se construyera un supermercado de Wal-Mart en el perímetro arqueológico C de Teotihuacán, Estado de México, ignorando protestas de activistas y pobladores, quienes aseguraban que los permisos eran producto de corrupción.

Guillermo Rodríguez Céspedes, entonces alcalde perredista de Teotihuacán, reconoció, en una entrevista publicada el 6 de octubre de 2004 en el periódico La Jornada, que  Wal-Mart habría otorgado un “donativo económico" de 600 mil pesos directamente a pobladores de la zona, representantes del barrio La Purificación: “Como ayuda por su anuencia a la obra”. Rodríguez dijo a los reporteros Israel Dávila y Javier Salinas, que los ejecutivos de Wal-Mart le habían pedido: “ingresar el donativo a la tesorería pero nos negamos. Les dijimos que se arreglaran con la comunidad". Es decir, propusieron al edil recibir dinero y entregarlo a pobladores inconformes para obtener su anuencia. “Emitimos la licencia de construcción como última instancia, porque ya la empresa contaba con todos los permisos", agregó el funcionario para explicar su aval a la tienda.

Acorde al artículo 44 del Reglamento de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos: “Cualquier obra que se realice en predios colindantes a un monumento arqueológico, artístico o históricos, deberá contar previamente con el permiso del Instituto (Nacional de Antropología e Historia)”, para lo cual es necesario también un “dictamen de perito autorizado por el Instituto”.

El artículo 45 del mismo Reglamento, señala a su vez que ese dictamen debe acreditar “que el funcionamiento de Instalaciones y servicios no altera ni deforma los valores del monumento”.

A pesar de huelgas de hambre y otras protestas de pobladores y organizaciones como el Frente Cívico en Defensa de Teotihuacán, el INAH –dependiente del gobierno federal- dio luz verde a la construcción de la tienda, y ni el gobierno municipal, ni el estatal detuvieron la inauguración. Wal Mart -Teotihuacán abrió sus puertas en noviembre de 2004, con el apoyo de las autoridades, quienes enviaron policías y elementos antimotines para mantener a raya cualquier protesta. La empresa hoy opera sin contratiempos en el perímetro de la zona arqueológica, tiene su estacionamiento a unos metros del lugar donde el INAH encontró un altar prehispánico, y su logotipo enorme es parte del paisaje que puede verse desde la pirámide del sol.

A la luz de las revelaciones del Times, el episodio Teotihuacán revive dudas, y perfila un escándalo de proporciones mayores, ante el anuncio que hiciera hace un par de meses Scot Rank, director general de Wal-Mart de México y Centroamérica, respecto a su intención de abrir 436 tiendas en la región –según datos de la propia empresa abrió 441 en 2011-. “La cifra de inversión destinada para 2012, es una muestra del compromiso y confianza que Wal-Mart tiene en México”, declaró Rank a la agencia Notimex el 22 de febrero.

El domingo pasado, el gobierno federal dio a conocer que directivos de la empresa se reunieron con el presidente Felipe Calderón en el marco –y previo al inicio- de la VI Cumbre de las Américas. El director general de Wal-Mart Sotores, Michael T. Duke, confirmó a Calderón su intención de invertir 19 mil 740 millones de pesos en México, para crear “23 mil nuevos empleos”.

Redacción Mire.

 

 

Publicado en Política

Anunciantes

logocorafi200p.jpg