Martes, 01 de Mayo de 2012 01:45

El debate,las mentiras y el futbol

 

La tarde de este lunes, la Federación Mexicana de Futbol informó que el partido de liguilla entre Morelia y Tigres se jugará a las 8 de la noche el próximo domingo 6 de mayo, en un horario que no es habitual y que coincide exactamente con el definido para transmitir el debate presidencial en todas las señales públicas de radio y televisión del país, así como en aquellos medios privados que decidan tomar en vivo la señal que el IFE pondrá a su disposición.

Por unanimidad, los representantes de la candidata y los candidatos presidenciales acordaron que su primer debate se realizara ese domingo a esa hora, en el World Trade Center de la ciudad de México. El IFE, consciente de que las rondas finales del torneo profesional de futbol comenzarían la primera semana de mayo, le hizo saber a las dos principales televisoras y a la federación mexicana de futbol el día y la hora del debate, y les pidió valorar la posibilidad de no programar encuentros en ese horario.

Ricardo Salinas Pliego, dueño de Televisión Azteca y del equipo “Monarcas”-Morelia decidió ir en sentido contrario a la petición del IFE, e incluso sincronizó el horario del partido de cuartos de final de tal modo que mientras esté en curso el debate presidencial, el Morelia estará disputando su pase a semifinales con los Tigres, y cuando concluya el debate, terminará también el encuentro futbolero, a las 10 de la noche. Azteca está en su derecho, la ley no se lo impide.

El adivino Orozco y la “libertad de expresión”

El 26 de abril el diario Milenio publicó una entrevista en donde el consejero electoral Marco Antonio Baños, dijo que el IFE estaba en comunicación con las televisoras y con la FEMEXFUT “para lograr que el debate tenga el espacio que necesita, sin que eso perjudique la transmisión de los partidos del futbol”, aunque aclaró que ni Televisa ni Azteca “están obligadas a acatar” la petición de no empalmar el horario del futbol con el del debate.

En ese tenor, para evitar empalmar horarios, si así lo consideraban pertinente las televisoras y los equipos involucrados, el consejero presidente del instituto, Leonardo Valdés, y el consejero electoral que preside la Comisión de debates presidenciales, Sergio García Ramírez, enviaron la semana pasada una carta a la Federación de futbol, a Televisa y a TV Azteca (antes de que se definiera qué equipos jugarían la liguilla).

Al respecto, el senador Javier Orozco (abierto defensor de los intereses de las televisoras) publicó el mismo lunes una columna también en Milenio, refiriéndose a las declaraciones del consejero Baños:“Resulta increíble que se atreva a declarar que el IFE enviará oficios a la Federación Mexicana de Futbol y a las dos principales televisoras para exhortarlos a que los partidos de futbol de la liguilla no se jueguen”.

Orozco, no reparó en que eso ya se había hecho, y en que el atrevimiento que cuestiona nunca se ha referido a que “no se jueguen” los partidos de liguilla.Abundó su reflexión sugiriendo que una carta donde el IFE avisa el horario del debate y pide considerar que no se programen al mismo tiempo partidos de futbol es un atentado contra la libertad de Televisa y Azteca: “Ojalá no manden sus oficios a la Femexfut y a la radiodifusión, porque más que un exhorto es atentar contra sus libertades”.

El libelo de Orozco se difundió varias horas antes de que se diera a conocer la decisión de encimar horarios (adivinó o fue un coincidencia), y cierra defendiendo al futbol como política para combatir los problemas derivados de la pobreza que hay en México: “¿Acaso el consejero Baños no se ha puesto a pensar que el futbol es el deporte más popular en México? ¿No piensa que millones de mexicanos no tienen un ingreso que les permita acudir al estadio y por eso se transmite por televisión y radio gratuita y que es una de las pocas formas de entretenimiento de los mexicanos? (…) la audiencia tiene el derecho de elegir lo que quiere ver, por eso puede cambiar de canal libremente o de plano ¿es a fuerzas [*sí, así lo escribió: “a fuerzas”] que debemos ver el debate? (…) Qué curioso que esta actitud estatista provenga de un órgano autónomo y ciudadano, que además de costoso resultó ser un peligro para los mexicanos con menores recursos, que según cifras oficiales son algo así como 60 millones”.

Los empresarios de la radio y la televisión, y muchos de sus trabajadores, han mostrado una oposición obsesiva en contra de la reforma electoral de 2007-2008. El meollo de toda la protesta es la prohibición a contratar spots o cualquier modalidad de radio y televisión para difundir propaganda política. De eso se trata esta nueva trampa del futbol, la patraña de los supuestos debates prohibidos por el IFE, la “imposible” viabilidad técnica para transmitir spots locales, el atentado a la libertad de expresión si se monitoreaban programas de opinión para difundir su tendencia libre y la defensa que muchos hicieron de lo que consideraron el derecho humano a vender entrevistas y a ponerse parches propagandísticos en una pelea de box. Todo eso se resume en la exigencia por volver a la compra venta de tiempo aire.

Las televisoras, para escarmentar a la clase política que les quito el pago de spots propagandísticos, han reducido considerablemente el tiempo que le dedican sus noticiarios a las campañas electorales (en comparación con otros años), y no han perdido oportunidad para dibujar cualquier derivado de la reforma como violatorio de la libertad. Creo en verdad que son respetables algunas posturas críticas a la reforma, y así deben verse incluso las que provienen de personas como Javier Orozco, pero también creo que ayudaría discutirlas sin máscaras, el tema es el dinero que perdieron y que buscan recuperar con una contrarreforma, y no la libertad de sintonizar el futbol, los pobres que no pueden pagar un boleto en el estadio Morelos ni el “a fuerzas” debate.

La NFL y el Morelia de Salinas Pliego

No es algo nuevo que las ligas deportivas profesionales eviten encimar transmisiones de sus partidos cuando existe otro evento, en este caso de carácter político-electoral, que puede tener relevancia en la vida democrática de un país. El próximo miércoles 5 de septiembre, cuando faltarán dos meses para la elección presidencial de Estados Unidos, el partido inaugural 2012-2013 de la liga profesional de futbol americano (NFL) lo abrirá el campeón Gigantes de Nueva York, un día antes de lo previsto.

Desde 1948, es decir desde hace 64 años, no se había jugado un partido inaugural de la NFL ese día de la semana, pero el presidente de la liga, Roger Goodell, informó a finales de febrero que se adelantaba el juego y con él la temporada para no empalmar la transmisión con el discurso que Barack Obama dará el jueves 6 de septiembre en la convención del partido demócrata.

En México, en contraste, el IFE informó la fecha del debate y pidió a las televisoras procurar no empalmar horarios con el futbol. Salinas Pliego ignoró la solicitud y como nunca en 64 años programó un partido de su equipo Morelia en domingo a la 8 de la noche.

Lejos de los 60 millones de pobres que invoca Javier Orozco, Salinas Pliego ocupa el lugar 37 en la lista de multimillonarios de la revista Forbes. Sobre su libertad para dinamitar la audiencia del debate presidencial,Salinas escribió: “Si quieren debate, véanlo por Televisa, si no, vean el fútbol por Azteca. Yo les paso los ratings al día siguiente”.

En mayo de 2011, el encuentro de futbol entre la selección mexicana y la de Ecuador tuvo 8.8 puntos de rating en TV Azteca, mientras un programa de 5 minutos pautado por el IFE en canal 9 de Televisa, del Partido Verde Ecologista, registró 8.7 puntos y otro de Convergencia (hoy Movimiento Ciudadano) 8.8 puntos, lo que significa que poco más de 3 millones de televidentes vieron el programa político y exactamente el mismo número el partido en Azteca 13.

Yo veré el debate, eso decido en libertad,suerte a Salinas Pliego con sus reportes de audiencia y su conducta, que a mi modo de ver se parece más a la de un porro que a la de un empresario que lucra con un bien concesionado por el Estado. Allá él y quienes le aplauden, que ejerza su libertad.

Epílogo

El artículo 62 de la Ley Federal de Radio y Televisión establece una facultad discrecional de la Secretaría de Gobernación en los siguientes términos: “Todas las estaciones de radio y televisión en el país estarán obligadas a encadenarse cuando se trate de transmitir informaciones de trascendencia para la nación, a juicio de la Secretaría de Gobernación”.

Por su parte, el artículo 70 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, establece que los permisionarios públicos están obligados a transmitir en vivo el debate presidencial, mientras que los concesionarios que así lo decidan pueden también hacerlo. El IFE no pidió encadenamiento obligatorio a la SEGOB, y no lo hará. Eso quieren algunos detractores de la reforma electoral para otra vez empezar con el petate del muerto y decir que la libertad de expresión está amenazada. Ya cansa, mejor que se digan las cosas como son, es el dinero que perdieron por compra venta de spots, si eso vuelve, se acaban estos shows y empiezan otros. Dinero vil metal, diría Serrat.

*El autor es asesor en el IFE. Sus opiniones son a título personal

 

 

Publicado en Medios y Democracia
Lunes, 14 de Noviembre de 2011 13:02

Los "bloqueos" en Radio y Tv

El sábado 12 de noviembre de 2011, se resolvió en el Comité de Radio y Televisión del IFE un añejo debate respecto a si las principales televisoras deben o no permitir que cada concesión de televisión difunda promocionales políticos a nivel local, “bloqueando”, en el caso de las llamadas redes o cadenas, la pauta electoral nacional que proviene desde el DF. Los consejeros Marco Antonio Baños y Alfredo Figueroa definieron la votación a favor de que todas las emisoras, sean o no repetidoras, estén obligadas a bloquear y diferenciar contenidos.

El artículo 62, numeral 5 del COFIPE, establece que es el Comité la instancia facultada para elaborar y aprobar los catálogos de emisoras que participan en las elecciones, y el Consejo General sólo determina en qué periódicos o medios ese catálogo se difunde, a menos que ejerza su facultad de atracción antes de que se apruebe en el Comité.

Por ser pertinente a la discusión que se llevó a cabo este sábado, y que sin duda estará presente el día de hoy (14 de noviembre) en el Consejo General del IFE, reproduzco un artículo publicado en junio de 2011, en el número 136 de la revista Zócalo, titulado originalmente “Los bloqueos”.

El tema es complejo. México tenía registradas 2 mil 309 emisoras de radio y televisión en 2008, cuando por primera vez tuvo que implementarse la reforma electoral que optó por asignar los tiempos oficiales, a los que siempre ha tenido derecho el Estado en cada una de esas señales, para difundir campañas políticas administradas ahora por el IFE con reglas de distribución equitativas y no mediante la ley de la selva, las alcancías o la oferta y la demanda por delante.

Naturalmente no contábamos entonces (ni ahora) con ese mismo número de emisoras ocupadas por contenidos diversos, toda vez que, sólo en televisión, dos empresas concentran la mayoría de las 730 concesiones y permisos que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ha autorizado desde los años 60 y hasta la fecha en todo el país. El asunto es que un mismo contenido se pone en muchas concesiones y a eso le llaman "cadena nacional", aunque técnicamente cada concesión es una señal que cubre determinado territorio, con su propia antena, pedazo de espectro radioeléctrico y paquete de obligaciones legales independiente.

Las cifras más recientes de la Comisión Federal de Competencia ilustran esta situación: el 92.33% de las concesiones para televisión se concentran en Televisa, que opera 243 (53.17%) del total, y en Televisión Azteca, que opera 179 (39.16%). Es decir, no existe en realidad diversidad de empresas concesionarias, pero sí muchas señales.

Ahora ¿transmiten exactamente el mismo contenido todas las concesiones de una televisora cuando replican la misma programación del Distrito Federal en una cadena nacional? La respuesta es no. Por ejemplo, el canal 2 que sintonizamos en la capital del país difunde la misma barra programática que su concesión "repetidora" de San Luis Potosí, pero con "bloqueo" de algunos segmentos comerciales que sólo pueden verse en la señal capitalina y son sustituidos en la local por los respectivos anuncios potosinos. En otros casos -como ocurre al momento de redactar estas líneas frente a mis ojos-, el noticiario Hechos que podemos sintonizar en la Ciudad de México a través del canal 13 de TV Azteca, cambia el switch en su canal repetidor de Durango (XHDB-TV) a las 23:30 horas, durante 6 minutos, para incluir un breve espacio noticioso local: "Hechos Durango", antes de volver a la programación "encadenada" tal y como la vemos en el Distrito Federal.

El "bloqueo", pues, siempre es posible técnicamente cuando se trata de concesiones independientes, toda vez que a éstas se les puede incluir un contenido igual, parcialmente igual o distinto a otras. Es una decisión. No es verdad por lo tanto que exista una imposibilidad similar al problema de cobertura (cuando la señal de una emisora cubre por sí misma, sin repetidoras, dos o más entidades) pero ello no significa tampoco que absolutamente todas las señales repetidoras habitualmente “bloquean”. Hay algunas excepciones efectivamente, por ejemplo las llamadas "esclavas" (una concesión o permiso que permite saltar cerros para llegar a una mayor audiencia pero que nunca coloca contenido diferente al del DF –aunque podría- porque no es rentable hacerlo).

Por eso decíamos que el asunto es complejo, porque también hay casos donde se incluyen fragmentos de programación "encadenados" con todo y los anuncios del contenido que se replica, y otros más en los que si un promocional del DF tiene una duración superior al que va a sustituirlo en el “bloqueo” de alguna señal local, genera problemas de continuidad al momento de regresar al “encadenamiento” (porque le sobran o le faltan segundos).

A esos casos, que no son la mayoría o el común denominador de las repetidoras que transmiten en las principales ciudades, se refirió Joaquín López Dóriga en su columna del pasado 3 de febrero, en la que afirmó de manera equivocada: “Las reformas en el IFE obligan a los medios a bloquear los spots políticos en ¡las Islas Marías! donde los reos no votan por ley. Esos son los extremos del absurdo y de la celada” (Milenio, 3/02/2011).

En realidad el IFE fue razonable y permitió que en los primeros catálogos de cobertura para elecciones locales, se reconociera con precisión qué emisoras bloqueaban y cuáles no. La autoridad electoral no ha sido intransigente frente a ejemplos como el de las Islas Marías, pero se han dado abusos y omisiones que han derivado en un cambio de criterio.

Memoria

El 7 de abril de 2009, antes del primer proceso electoral federal con las nuevas reglas en materia de radio y televisión, el IFE elaboró el catálogo de emisoras que participarían en la elección federal de ese año y en las 11 locales coincidentes, por lo tanto, todas las emisoras del país destinaron 48 minutos diarios para promocionales de partidos políticos y autoridades electorales. Las emisoras con cobertura en alguna de esas 11 entidades con proceso coincidente, tuvieron que destinar un porcentaje de esos 48 minutos para incluir promocionales propios de los candidatos locales, los cuales se repartieron acorde a la votación de la entidad respectiva, lo que implicaba “bloquear” y diferenciar contenidos en las concesiones “encadenadas” para dedicar unos minutos a lo federal y otros a lo local.

La ley dispone (artículo 62, numeral 5 del COFIPE) que antes de cada proceso electoral el Comité de Radio y Televisión del IFE debe elaborar ese catálogo, para que los partidos puedan difundir promocionales de sus candidatos en las señales que se ven y escuchan en un territorio determinado. Se trata de un instrumento que da certeza respecto a qué emisoras se pautan para qué tipo de contienda y por lo tanto qué emisoras están sujetas a qué régimen de administración de tiempos y con base en qué proporción esos tiempos serán distribuidos entre partidos políticos.

Cuando se elaboró ese catálogo, tanto las principales televisoras como medios permisionados (el canal once, por ejemplo) argumentaron que varias de sus repetidoras (fueron poco más de 170 casos) en las entidades federativas, tenían programación idéntica a la que difundían en el Distrito Federal (incluida la repetidora de las Islas Marías) a partir de una “señal madre” que se distribuía vía satélite, por lo que no contaban con infraestructura técnica para "bloquear" esa señal original y transmitir promocionales diferenciados en las entidades de la república.

Por esa razón, en un ejercicio de buena fe, razonable, el que el IFE consultó a concesionarios y permisionarios para definir cuáles no bloqueaban. Las emisoras que no lo hicieron en 2009 tuvieron entonces el régimen de tiempos de la elección federal sin destinar la proporción de la elección local pero de igual forma, diferenciando o no la señal, todas destinaron 48 minutos diarios a promocionales de partidos y autoridades por tratarse de un proceso federal coincidente con locales (si retransmitían la señal del DF, pues esa señal también cargaría con promocionales partidarios y de autoridades electorales a cuenta de 48 minutos diarios).

Así, fue ese el catálogo que se utilizó para la elección federal de 2009 y las 11 locales coincidentes, y con ello se estableció un criterio en el que se reconocía una imposibilidad técnica para pautar localmente en aquellas emisoras que aludían no contar con equipos técnicos para bloquear su señal original, pese a tratarse de concesiones y permisos independientes entre sí.

Los bloqueos en 2010

El 30 de octubre de 2009, el IFE aprobó el acuerdo CG552/2009, el cual ordenaba la publicación del catálogo de emisoras que participaron “en la cobertura de los procesos electorales locales con jornada comicial durante el año 2010". Ahí nuevamente se incluyó un recuadro que distinguía emisoras con o sin posibilidad de bloquear, lo que implicó que aquellas que no bloqueaban, siguieran sin incluir un pautado propio de la entidad en proceso electoral.

El problema que ahora llamamos “los bloqueos”, se hizo evidente cuando el criterio de 2009 se refrendó en las elecciones locales de 2010, porque al no existir un proceso federal coincidente, la señal que se retransmitiría en concesiones “encadenadas” de las entidades en proceso electoral, no incluían 48 minutos diarios, porque en el DF no había elección y su pauta en época ordinaria es de apenas 5 minutos con 45 segundos diarios (lo que equivale al 12 por ciento del tiempo oficial).

Por si fuera poco, en la mayoría de los casos las repetidoras sin obligación de bloquear eran los canales más vistos, los de las principales empresas de televisión, en las entidades con proceso electoral, y al no tener que difundir pautas locales, tampoco había una prohibición expresa para que esas señales dejaran de retransmitir la propaganda gubernamental contratada en el DF (la ley prohíbe difundir cualquier propaganda gubernamental en periodo de campaña). Pequeño gran detalle.

La cereza en el pastel fue el caso de TV Azteca, que ya había reconocido que sí podía “bloquear” en sus repetidoras de Oaxaca, pero decidió que ya no quería hacerlo precisamente durante el proceso electoral local 2010 y le comunicó al IFE que había retirado sus equipos “bloqueadores” de esa entidad, por lo que solicitaba atentamente que no se le incluyera en los pautados oaxaqueños, lo que hubiera implicado que en lugar de transmitir 48 minutos diarios desde el día de arranque de las precampañas estatales, y hasta el día de la jornada electoral, sólo difundiera los pautados ordinarios nacionales de los partidos, que corresponden a menos de 6 minutos al día.

El IFE negó esa petición sui géneris, pero antes revisó en su monitoreo grabaciones para comparar la señal local de Azteca en Oaxaca con la del DF, y demostró que transmitía contenidos diversos. Así, la autoridad descubrió que en más de 40 casos concesionarios que aseguraban no bloquear la señal nacional, en realidad sí lo hacían.

El caso de Azteca en Oaxaca es fue un punto de quiebre para replantear las excepciones, y dejó claro que ningún concesionario que incumpla las pautas argumentando problemas técnicos para bloquear, se irá libre de sanción. Así ocurrió con los incumplimientos en Oaxaca que Azteca justificaba argumentando imposibilidad técnica para bloquear (la sanción se dio por mayoría de votos pese a que algunos por ignorancia, y otros por dolo, aseguraban que se le perdonaría esa infracción a la televisora aprovechando que en el Estado se había reconocido la problemática técnica, esa sí real, de una emisora comunitaria).

Primer paso: Baja California Sur

La necesidad de ajustar el criterio aludido en los párrafos previos, se puso por primera vez en la mesa del Consejo General del IFE cuando se aprobó la difusión del catálogo de emisoras para el proceso electoral que tuvo el estado de Guerrero el año pasado, pero sólo se externaron preocupaciones, aunque hubo consenso para realizar dictámenes técnicos y revisar la pertinencia de continuar o modificar las excepciones.

El 28 de junio de 2010 vino un primer esfuerzo. El Comité de Radio y Televisión del IFE aprobó el Catálogo de emisoras que participarían en el proceso electoral 2010-2011 en Baja California Sur. El PRD lo impugnó porque en él no se consideraba, de la misma forma como no se había hecho en todos los catálogos anteriores, a varias repetidoras de Televisa y Televisión Azteca como susceptibles a pautados locales, ya que a juicio del Comité persistía la imposibilidad técnica de bloqueo de su señal original emitida desde el Distrito Federal.

Al resolver la impugnación presentada por el PRD, el Tribunal Electoral revocó el catálogo a través de la sentencia con clave SUP-RAP-100/2010, por considerar que no se encontraba suficientemente fundado y motivado (típica forma en la que el Tribunal se lava las manos en casos polémicos). Es decir, regresó el catálogo no para que se incluyera a las repetidoras en los pautados, sólo para poner un mejor fundamento y referencias legales para justificar que se dejara de pautar señales con cobertura en el estado.

Por ello, el 22 de julio, al discutirse el proyecto de acuerdo por el que se difundiría el mismo catálogo aprobado de nueva cuenta por el Comité en acatamiento a la sentencia (por ley el Comité hace y aprueba catálogos, el Consejo sólo su difusión, no los catálogos en sí), el Consejo General decidió ejercer la facultad de atracción prevista en el artículo 76 del COFIPE, a efecto de incorporar al Catálogo de Baja California Sur aquellas emisoras que el Comité no había considerado por el criterio de la imposibilidad técnica de bloqueo.

Así, el Consejo, por mayoría de votos (sólo votaron en contra los entonces integrantes del Comité), aprobó el acuerdo con clave CG275/2010, y en él, dio como plazo a todas las emisoras que no pudieran (o dijeran no poder) bloquear su señal en la entidad, para realizar los ajustes técnicos conducentes que les permitieran sí hacerlo, hasta un día antes del inicio de las campañas en Baja California Sur. Otra vez, a diferencia de lo que siguen afirmando algunos, fue una decisión razonable, no intransigente.

Se trataba de la primera modificación al criterio original en materia de "bloqueos", pero no prosperó, debido a que el 8 de septiembre de 2010 el Tribunal nuevamente revocó ese catálogo, ahora argumentando que el Consejo debía ajustarse al principio de certeza que establece el artículo 41 Constitucional, por lo que, a su juicio, no podía ejercer la facultad de atracción para modificar el catálogo e incluir a emisoras que antes fueron reconocidas como incapaces de bloquear, debido a que el Comité ya había aprobado previamente un catálogo reconociendo la imposibilidad de bloquear señal. En otras palabras, el Tribunal otra vez no se pronunció en el caso Baja California Sur respecto al fondo del asunto como sí lo hizo el Consejo General del IFE.

El meollo era definir si todas las concesiones y permisos, sin excepción, debían o no bloquear sus señales, pero los magistrados dieron más importancia al procedimiento a través del cual se había ejercido la facultad de atracción y con ello, La Paz, capital de Baja California, se quedó sin pautas locales en las principales televisoras.

Nuevo criterio: Navidad en Coahuila

El 17 de Noviembre, el Comité aprobó un nuevo catálogo de emisoras, ahora para el proceso electoral de este año en Coahuila. Ese catálogo incluyó a todas las emisoras que antes habían dicho no poder bloquear su señal, aunque no había un dictamen técnico de cada una, sí se contaba con grabaciones que mostraban que, cuando menos dos emisoras de la entidad transmitían contenidos diferenciados a la señal del DF pese a que aseguraban no bloquear.

El catálogo de Coahuila estableció que tendrían pautados locales todas las señales que se vieran y escucharan en el territorio de la entidad, y por lo tanto tendrían obligación de sí bloquear todas las repetidoras. Ese fue el cambio de criterio formal a lo que se había hecho en todos los demás catálogos.

Naturalmente fue impugnado por las televisoras afectadas, pero el 24 de diciembre de 2010 (en plena navidad), el Tribunal resolvió avalar el nuevo criterio.

Los magistrados, luego de revisar -ahora sí- el fondo de los argumentos expuestos por las empresas (con expedientes SUP-RAP-215/2010 y SUP-RAP-215/2010), confirmaron en sus términos el catálogo aprobado por el Comité.

En la impugnación, Televimex SA de CV (Televisa), TV Azteca y Radio Televisora de México Norte SA de CV, argumentaron que: 1. Tenían incapacidad técnica para bloquear contenidos nacionales en algunas repetidoras locales por no contar con equipos de bloqueo; 2. Que el acuerdo del Comité de Radio y Televisión era ilegal por la situación que vive el IFE respecto al no nombramiento de tres consejeros electorales y 3. Que no está regulada la obligación de los concesionarios a instalar equipos técnicos para "bloquear" o diferenciar su señal de cadena nacional en repetidoras locales, por lo que, a su juicio, tienen la libertad de elegir si instalan o no dichos equipos que representan una carga económica adicional.

La sentencia del Tribunal reflexiona sobre lo anterior que el catálogo de Coahuila sí está apegado a las disposiciones de ley, y que la obligación constitucional y legal para que cada señal de radio y televisión transmita las pautas locales o federales en materia electoral, según sea el caso, implica que los titulares de la concesión hagan lo necesario para garantizar el cumplimiento de esa obligación.

Este nuevo criterio ha quedado firme, sin embargo, todavía no es de aplicación general, porque se ha venido utilizando cada vez que se aprueba un nuevo catálogo específico para una contienda local.

¿Debe pautarse entonces una emisora que transmite de forma íntegra la señal nacional para las Islas Marías? Yo creo que no. Pero La Paz, Saltillo, Toluca, Morelia, Durango o San Luis Potosí no son islas.

@lmcarriedo

 

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