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Lunes, 18 de Junio de 2012 14:14

Pablo Mármol, el verdadero Cuchi cuchi

La candidata presidencial Vázquez Mota pide un mes sin “cuchi cuchi” a los maridos que no acompañen a sus parejas a votar. La expresión ha desatado burlas en redes sociales, algunas en recuerdo del inolvidable apodo de un personaje de la serie Los Picapiedra.

17 de Junio de 2012. Política. “Levántense temprano, sean las primeras en venir a votar, pero no acudan solas, traigan a su marido o a su pareja. Para el señor que no venga, no habrá cuchi cuchi, ¡un mes sin cuchi cuchi!”, dijo Josefina Vázquez Mota, candidata del PAN a la presidencia de la república, durante un evento en el estado de Veracruz, refrendando la misma expresión utilizada el pasado jueves en Sinaloa, lo que provocó una reacción de burlas y menciones en redes sociales que convirtueron al personaje de caricaturas Pablo Mármol y a la expresión de la candidata en trending topic de twitter.

Entre 1960 y 1966 los dibujos animados de la productora Hanna-Barbera realizaron 166 episodios de la serie The Flintstone (“Los Picapiedra”), los cuales se transmitieron en nuestro país en la barra de caricaturas de canal 5 hasta finales de los años 80, con un doblaje mexicano para el público de América Latina, el cuál incluyó regionalismos y frases que marcaron la versión en español de Fred Flintstone (Pedro Picapiedra), y su compañero inseparable Barney Rubble, es decir Pablo Mármol, a quien su esposa Bety, con la voz de Eugenia Avendaño, llamaba “Cuchi cuchi”en el doblaje mexicano (también era apodado “El Enano” por Picapiedra).

Julio Lucena interpretó a “Cuchi cuchi”, aunque en algunos episodios Jorge Arvizu (“el Tata”), quien era titular en la voz de Pedro Picapiedra también doblo a Pablo.

Mármol (Cuchi cuchi) siempre tuvo un problema: No podía procrear hijos con su esposa Bety, hasta que adoptaron al pequeño Bam-Bam.

 

Redacción

Publicado en Política

La película dirigida por Carlos Bolado se estrenará semanas antes de la elección presidencial.

MÉXICO, 26-ABRIL-2012. Un avance de “Colosio, el asesinato”, cinta dirigida por Carlos Bolado y protagonizada por Kate del Castillo, Daniel Giménez Cacho, Enoch Leaño y José María Yázpik, se dio a conocer ayer, 65 días antes de la jornada electoral que renovará la presidencia de la república.

La película es una ficción que promete polémica debido a que perfila la hipótesis de crimen de estado en contra de Luis Donaldo Colosio, quien fuera candidato presidencial del PRI en 1994.

El 23 de marzo de ese año, Colosio fue asesinado en la colonia Lomas Taurinas de Tijuana, Baja California, al término de un mitin, frente a cientos de personas. El magnicidio, pese a los cuatro fiscales especiales que se encargaron de las investigaciones y a la condena que Mario Aburto –identificado como el autor material “solitario” del crimen- cumple en prisión, sigue generando dudas a 18 años de distancia.

Aquél 1994 marcado por los magnicidios de Colosio y más tarde de José Francisco Ruiz Massieu ( y el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional el primer día del año en Chiapas. Algunos analistas consideran que Colosio mandó señales de ruptura con grupos de su propio partido en el poder, a propósito del discurso que pronunció el 6 de marzo, como parte de su campaña en el movimiento a la revolución:

“Veo un México de comunidades indígenas, que no pueden esperar más a las exigencias de justicia, de dignidad y de progreso; de comunidades indígenas que tienen la gran fortaleza de su cohesión, de su cultura y que están dispuestos a creer, a participar, a construir nuevos horizontes (…) Veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla.

“De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales (…) Como partido de la estabilidad y la justicia social, nos avergüenza advertir que no fuimos sensibles a los grandes reclamos de nuestras comunidades; que no estuvimos al lado de ellas en sus aspiraciones; que no estuvimos a la altura del compromiso que ellas esperaban de nosotros. Tenemos que asumir esta autocrítica y tenemos que romper con las prácticas que nos hicieron una organización rígida. Tenemos que superar las actitudes que debilitan nuestra capacidad de innovación y de cambio (…) Empecemos por afirmar nuestra identidad, nuestro orgullo militante y afirmemos nuestra independencia del gobierno."

La película une a los productores Mónica Lozano y Hugo Rodríguez, con guión elaborado por el propio Rodríguez, Carlos Bolado y Miguel Necoechea.

"Colosio, el asesinato", nos sugerirá diálogos polémicos para contar la historia. Veremos a Daniel Giménez Cacho interpretando a José María Córdoba Montoya (sin llamarlo por su nombre), así como a Odiseo Bichir intrerpretando a un personaje basado en José Francisco Ruíz Massieu (ex secretario general del PRI, quien fue asesinado poco después de Colosio) y a Emilio Echevarría caracterizado como Fernando Gutierrez Barrios. Colosio será interpretado por Enoc Leaño.

La ley de Herodes. Censura

Poco antes de la elección del año 2000, terminando el último sexenio en que el PRI ocupó la presidencia de la república, el director Luis Estrada y un elenco encabezado por Damián Alcázar denunciaron censura a la película “La Ley de Herodes”. El entonces titular de IMCINE, Eduardo Amerena, habría frenado la exhibición de la película con pretextos que iban desde un supuesto incumplimiento de contrato por cambiar el final hasta considerar que debía exhibirse terminando las elecciones. El guión de Vicente Leñero, filmado por Estrada, es una comedia crítica del entonces partido en el poder.

Redacción Mire.

 

 

 

 

 

 

 

Publicado en Cultura

La investigación revive polémica por permisos que otorgó el INAH en Teotihuacán para construcción de una tienda en la zona arqueológica.

POLÍTICA.México,22-Abril-2012. El prestigiado diario estadounidense The New York Times, destacó ayer en su página principal una extensa investigación del periodista David Barstow que denuncia sobornos de la empresa Wal-Mart por 24 millones de dólares a funcionarios mexicanos y opositores a su planes de expansión, quienes habrían recibido el dinero, incluso en sobres, a cambio de permisos y anuencia para construir tiendas sin importar daños ambientales e incumplimiento de normas, entre otros requisitos formales.

El diario señala que un ex ejecutivo de la cadena de supermercados, Sergio Cicero Zapata, informó a sus superiores lo que inicialmente era una práctica poco frecuente en 2002, pero según Cicero, a partir de 2005 se convirtió en una rutina para conseguir la notable expansión del consorcio en México.

Wal Mart habría ordenado verificar la denuncia de Cicero a través de una investigación externa, en la que participaron profesionales con experiencia en el FBI, quienes encontraron documentos que acreditan “cientos de pagos sospechosos por más de 24 millones de dólares”. “Hay sospechas razonables para creer que las leyes mexicanas y estadounidenses fueron violadas”, concluyeron los investigadores en 2005, sin embargo, ni las autoridades mexicanas, ni las estadounidenses, fueron notificadas de los hallazgos por parte de los directivos, según el diario, e incluso, uno de los presuntos ejecutivos implicados, Eduardo Castro Wright, fue promovido a un mejor cargo en la empresa.

Permisos bajo la lupa

Las revelaciones que hizo The New York Times, reviven la polémica que se generó en 2004 por el aval que dieron autoridades mexicanas para que se construyera un supermercado de Wal-Mart en el perímetro arqueológico C de Teotihuacán, Estado de México, ignorando protestas de activistas y pobladores, quienes aseguraban que los permisos eran producto de corrupción.

Guillermo Rodríguez Céspedes, entonces alcalde perredista de Teotihuacán, reconoció, en una entrevista publicada el 6 de octubre de 2004 en el periódico La Jornada, que  Wal-Mart habría otorgado un “donativo económico" de 600 mil pesos directamente a pobladores de la zona, representantes del barrio La Purificación: “Como ayuda por su anuencia a la obra”. Rodríguez dijo a los reporteros Israel Dávila y Javier Salinas, que los ejecutivos de Wal-Mart le habían pedido: “ingresar el donativo a la tesorería pero nos negamos. Les dijimos que se arreglaran con la comunidad". Es decir, propusieron al edil recibir dinero y entregarlo a pobladores inconformes para obtener su anuencia. “Emitimos la licencia de construcción como última instancia, porque ya la empresa contaba con todos los permisos", agregó el funcionario para explicar su aval a la tienda.

Acorde al artículo 44 del Reglamento de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos: “Cualquier obra que se realice en predios colindantes a un monumento arqueológico, artístico o históricos, deberá contar previamente con el permiso del Instituto (Nacional de Antropología e Historia)”, para lo cual es necesario también un “dictamen de perito autorizado por el Instituto”.

El artículo 45 del mismo Reglamento, señala a su vez que ese dictamen debe acreditar “que el funcionamiento de Instalaciones y servicios no altera ni deforma los valores del monumento”.

A pesar de huelgas de hambre y otras protestas de pobladores y organizaciones como el Frente Cívico en Defensa de Teotihuacán, el INAH –dependiente del gobierno federal- dio luz verde a la construcción de la tienda, y ni el gobierno municipal, ni el estatal detuvieron la inauguración. Wal Mart -Teotihuacán abrió sus puertas en noviembre de 2004, con el apoyo de las autoridades, quienes enviaron policías y elementos antimotines para mantener a raya cualquier protesta. La empresa hoy opera sin contratiempos en el perímetro de la zona arqueológica, tiene su estacionamiento a unos metros del lugar donde el INAH encontró un altar prehispánico, y su logotipo enorme es parte del paisaje que puede verse desde la pirámide del sol.

A la luz de las revelaciones del Times, el episodio Teotihuacán revive dudas, y perfila un escándalo de proporciones mayores, ante el anuncio que hiciera hace un par de meses Scot Rank, director general de Wal-Mart de México y Centroamérica, respecto a su intención de abrir 436 tiendas en la región –según datos de la propia empresa abrió 441 en 2011-. “La cifra de inversión destinada para 2012, es una muestra del compromiso y confianza que Wal-Mart tiene en México”, declaró Rank a la agencia Notimex el 22 de febrero.

El domingo pasado, el gobierno federal dio a conocer que directivos de la empresa se reunieron con el presidente Felipe Calderón en el marco –y previo al inicio- de la VI Cumbre de las Américas. El director general de Wal-Mart Sotores, Michael T. Duke, confirmó a Calderón su intención de invertir 19 mil 740 millones de pesos en México, para crear “23 mil nuevos empleos”.

Redacción Mire.

 

 

Publicado en Política

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